sábado, 10 de marzo de 2012

La Invisible Burka de Occidente (Primera Parte)

El otro día estaba en el taller de literatura que frecuento, uno de los miembros comentó que hacía muchos años en un antiguo trabajo platicaban sobre la violencia intrafamiliar y salió de golpe el tema de la violencia contra la mujer. Lo que a mi compañera le había impresionado algunos años atrás de esa platica era que aun las mujeres se acusaban entre ellas y se señalaban como causantes de la violencia que padecían. ¡Tu lo provocaste! ¡Es que desobedeciste! ¡Obvio, eres una resbalosa! ¡No hiciste lo que se esperaba de ti! ¡Con esa cara, qué esperabas! ¡Las mujeres no pueden hablar! y así podría seguir el repertorio de ataques y falsas acusaciones que entre las mismas mujeres se dicen. Golpeadas, abusadas, amenazadas, por sus propios familiares, la mayoría por sus esposos, otras por sus hermanos o padres, cada una en el fondo de su corazón piensa que son las culpables de semejantes actos contra ellas mismas y para acabarla de amolar, se agreden aun entre ellas. Puedo suponer un montón de cosas de ¿por qué? suceden así las cosas, quizás por defensa personal (levantar las corazas y señalar al otro evitara que me suceda a mi) o justificación (así es la vida, mejor hay que tratar de desaparecer para evitar agresiones) o redención (nosotras lo provocamos, somos culpables, de esa forma esta violencia que carcome tiene sentido de ser). Podría seguir imaginando razones de este tipo de actitudes, pero desgraciadamente no sirve de nada. Regresando al taller, al escuchar la anécdota de la compañera se nos compungió el corazón. El problema a pesar de los años no se aminora, sino que pareciera que se expande y nadie dice nada.

Según ciertas estadísticas presentadas en las Memorias del Seminario de Los Derechos de la Mujer en la Legislación Nacional de 1999 en México, dice que en los años noventa se estimó en un millón de mujeres las que buscaron tratamiento médico urgente por violencia y maltrato. Cuando se habla de violencia domestica o dentro del sistema familiar se refiere a toda forma de abuso: fisico, verbal, o psicologico y no solo trata el tema de la violencia contra la mujer, también incluye a cualquiera de los conyugues, niños y ancianos. Sin embargo a mí el tema que hoy me preocupa es el tema del maltrato a la figura femenina y no solo dentro del sistema familiar, que estoy convencida es la cuna y semillero de los abusos exteriores, también es preocupante el maltrato a la mujer a nivel social, en su trabajo, escuela, entre amigos, redes sociales, en la misma calle o aún en los centros de desarrollo religioso en los que irónicamente se podría pensar que busca refugio. Recién se celebró una vez más el Día Internacional de la Mujer, y me dejó pensando sobre la necesidad de crear un día así. En torno a este tipo de festividades más allá de enviar flores o derrochar palabras cursis por las redes sociales, hay que reflexionar sobre ¿por qué como sociedad nos vimos en la necesidad de generar esta festividad? Es como si intentáramos una y otra vez redimir la existencia del genero femenino. Unas personas enfadadas por la existencia de esta conmemoración dicen “todos los días son iguales, hombres y mujeres”, claro, la teoría es linda, pero entonces porque los hechos demuestran lo contrario. ¿Por qué seguimos escuchando comentarios en los que a la mujer se le señala como culpable de la propia violencia que la mutila? Esto no es cosa de información, o de ignorancia. Esto no es cosa de dinero o de clases sociales. Esto es cosa de cultura, pero sobre todo de una creciente falta de amor. No me refiero al amor romántico, sino de amor a la vida. Obvio esto repercute en la manera de hacer y mirar. Impresionante que aun en los grupos sociales en los que se predique el amor, lo que se siembra es violencia y división.

¿Qué es la Burka? En los países árabes, sobre todo en Afghanistan la Burka es una prenda que por razones religiosas se le impone vestir a la mujer. La Burka normal es un velo que cubre casi por completo a la mujer, dejando solo un pequeño espacio a la altura de los ojos, existe también el Chador, esta es una prenda que la cubre completamente, incluso la cara. La Burka se origina en las culturas del desierto y pretende actuar como protección de los fuertes vientos que acarrean tierra y pueden lastimar la piel y los ojos. Por otro lado también protegía a las mujeres de ser raptadas, pero fue con ciertos regímenes legalistas del Islam en el que se les impuso el uso de la Burka, en Afghanistan se les cubre los ojos con un velo mucho mas grueso que les limita la visión. Así de esta forma los hombres se protegían de ser tentados por la belleza femenina. Al final protección, miedo, control, y aislamiento.

En estos últimos años, con tantos movimientos sociales, políticos y bélicos en el medio oriente, occidente se comenzó a enterar de este asunto de la Burka, muchos países han manifestado su indignación por medio de protestas y legislaciones en donde se les ofrece a las mujeres del Islam que puedan andar libremente sin la Burka.

Yo me pregunto si esta cuestión de la violencia, el maltrato, los señalamientos entre las mismas mujeres, la negación ¿no es la manifestación de que las mujeres en occidente, particularmente en México, pareciera que portamos un especie de Burka invisible?

*Fotografía de Ivanna Foretic

continuará...

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