domingo, 29 de enero de 2012

Mujeres de Cartón

Solo basta con andar por la calle para encontrarse en algún puesto de periódicos, recargada sobre un poste o un muro de algún edificio a una mujer de cartón. Me refiero especifiacamente a ciertos anuncios de una revista para “caballeros” que como una plaga se ha ido extendiendo por la ciudad de México. Fotografías de mujeres en tamaño natural sobre cartón que invitan al transeúnte al consumo, no solo de la revista si no de la mujer convertida en objeto.

La pornografía ha existido desde hace mucho tiempo, pero siempre se había mantenido hasta cierto punto por debajo del agua. No sé si porque lo que suele degradar al ser humano se hace siempre así, a escondidas o por respeto a la sociedad que quizás en otro tiempo era mas intolerante y buscaba mas preservar ciertos valores humanos. Pareciera que navegamos confundidos en la linea que divide a la libertad del libertinaje. Cuando era niña la pornografía se vendía en los puestos de periódicos, pero los voceros las tenían guardadas y solo las colocaban al ojo del cliente asiduo. Poco a poco se empezó a hacer mas popular. A la par la figura femenina se fue convirtiendo en un objeto de la mercadotecnia para ciertos productos. Las empresas defienden sus posturas, pues de esta forma tienen mayor demanda. Claro, la figura femenina una parte del ser humano en su integridad se convierte en un objeto de consumo, y se va al traste. La trata de personas, la prostitución, la violencia intrafamiliar, entre otras no son otra cosa sino la consecuencia de objetivizar a seres humanos, poseedores de vida, de conciencia y de alma. Ahora no pretendo con este texto erradicar la pornografía o entrar en un debate interminable. Lo que me parece preocupante es que sin deberla ni temerla sea sometida abruptamente a esta al salir a la calle. Es decir ¿En dónde quedó mi libertad? ¿Acaso aplastada por el libertinaje de otros? Como es que llegamos al punto en el que ya no podemos decidir sobre lo que queremos ver o no. No hablo de accidentes, desastres, circunstancias, hablo de vil y vulgar (literalmente) de publicidad invasiva y dañina. Siempre que voy por la calle y miro un anuncio de esos, como mujer me siento agredida. ¿Por qué usan la figura de mi genero como un objeto? ¿Por qué estoy obligada a mirar? Luego pienso en los niños que ven estos anuncios. ¿Qué ven ellos? Mujeres de cartón que los seducen, figuras femeninas como su madre o su hermana. Luego pienso en los esposos, ¿qué ven? Mujeres de cartón, que los seducen, que tienen un cuerpo mas provocativo que el de sus esposas quizás. Mujeres objeto, desechables. No porque sean hombres quiere decir que sean adeptos a la pornografía. ¿Qué hay de aquellos que han elegido no participar? Así, este tipo de publicidad va contaminando nuestras mentes, nuestros deseos, nuestras familias, nuestra sociedad. Es corrosiva hasta el punto de no darnos cuenta que se ha colado. Con la popularidad de las redes sociales es posible conocer las ideas y pensamientos de las nuevas generaciones y cada vez es mas evidente como han aprendido que su cuerpo es lo que pueden ofrecer, la mayoría de las conversaciones son sobre sexo y se ofrecen unos a otros convertidos en objetos.

Un día despierta una niña, ahora mujer y piensa “no tengo nada que ofrecer, mas que mi cuerpo” Como si el cuerpo fuese un medio de trueque o intercambio. Un día despierta un niño, ahora hombre y piensa “a una mujer la puedo golpear al fin no siente, es de cartón”.

Con este texto lanzo una pregunta al aire: ¿Hasta dónde vamos a permitir como sociedad que seamos denigrados, maltratados, objetivizados? ¿Estaremos tratando a la gente de nuestro alrededor como objeto? Quizás sí y no somos conscientes de esto ¿Cuanto tiempo mas podremos resistir ignorando? ¿Qué estamos enseñando a las nuevas generaciones? ¿Si nosotros no asumimos la responsabilidad, quién lo hará?

Los grandes cambios no son de un día para otro, pero si se realizan a partir de pequeños detalles cada día.

*La imagen fue recortada para evitar mas agresiones

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Mini dice: excelente, che

Falma Telemna dijo...

Me encanta y por supuesto que lo apoyo por completo, más allá de denigrarnos como mujeres o no, es parte de la calidad visual a la que nos estamos acostumbrando, mensajes fáciles e inmediatos que no requieren de digestión, esto es lo que hay (como dice la canción), el problema es que lo que ves no es lo que tienes, por que la realidad es otra.