2012 es un año muy difícil para México, llega lleno de retos y piedras con las que ya no podemos tropezar de nuevo. Ser historiadora de arte me ha enseñado a ver la vida y las circunstancias de una forma muy especial.

El tema político-social de estos últimos días en la cd. de México ha sido la Estela de Luz. “Dinero mal invertido” dicen unos, argumentando que mientras se gasta energía para iluminar una estela de luz, mucha gente en el país aún carece de servicios de energía o agua potable y es cierto. Cuando miro la Estela de Luz pareciera despertar en mi un efecto hipnótico. Es muy hermoso, una luz que se enciende y se crece como intentando tocar el cielo en medio de las tinieblas. Así en pleno trance contemplativo, empieza a aparecer toda esa información resguardada en el cerebro por años y recuerdo entonces, la historia de la torre de Babel, hombres esforzados perdiendo de vista el principal propósito, ensoberbecidos construyendo una torre que al final sería emblema de su soberbia y por lo tanto destruida por su Dios para resguardarlos de ellos mismos. Por otro lado pienso en 2001: Odisea en el Espacio, película de Kubrick y el legado de la civilización resguardado en un monolito. La carga simbólica, el poder de las imágenes. ¿Qué se esconde en la Estela de Luz? ¿Qué es lo que no vemos a simple vista, pero que nuestros sentidos perciben, mas allá del dinero, del gasto aparentemente innecesario, de la imposición? Muchas antiguas civilizaciones han trascendido en el tiempo y en el espacio por presencias como Stonehenge o las pirámides en Egipto. ¿Será que las culturas en medio de la necesidad se ven orilladas a erigir monumentos de cuales puedan aferrarse y sobrevivir? Todos los días que leo las noticias parece que las cosas van de mal en peor. Cada vez mas muertos, mas descontento, mas necesidad, mas urgencia, mas desempleo, neurosis. México esta completamente dividido y zozobrando. No llegará primero la unidad y luego el monumento. Ha de venir el símbolo y luego la unidad. Primero Carlos I y después su imperio.
He decidido desarrollar en mi persona una política de desarrollo sustentable, no puedo pasar la vida peleando en contra de lo que existe sin hacer propuestas. La estela ya existe, es un hecho, en vez de pensar en como derribarla me dejare tocar por ella, quizás de ahí puedan venir buenas ideas. Si fuera experta en psicomagia al estilo Jodorowsky me gustaría pensar que la Estela de Luz es un tipo de bandera blanca. México necesita una tregua de paz consigo mismo. Es necesario un momento de trance contemplativo para sanar la neurosis colectiva que nos ha infectado a todos. En una de esas, si no aprovechamos lo que ya existe, hasta sin Estela de Luz nos quedamos.
Pateando piedras acabaremos lastimados, hay que pensar en como construir a partir de estas. El creador de semejante objeto,Estela de Luz, podría estar ignorando las valiosas posibilidades de su gran obra como ha pasado a lo largo de la historia.
5 comentarios:
Podrá gustarnos o no la estela pero no podemos negar que su concepción es artística y como lo dijo ya Kierkegaard, el arte es naturalmente polémico, por cuanto a que ha de hacer espacio para lo nuevo que está trayendo al mundo. Coincido y me sumo a la reflexión estética e histórica más que a la neurosis colectiva que nos han imbuido medios de comunicación con claros intereses aviesos.
Por favor.... la discusión no es si es artística o no, o si gasta luz.... es que costo 400 millones más de lo debería..... Esa es la discusión,... a donde se fueron los 400 millones extras.
Lean los periódicos.
Creo yo que restringir la estela de luz a los 400 millones es quedarnos en la primera lectura.
coincido contigo anónimo, que esa es una respuesta que hay que exigir y en que las respuestas deben de darse de un modo u otro.
No negamos la corrupción evidente, ni el despilfarro, ni la tragedia de vivir en un país en el que nada se hace de la forma correcta.
Sin embargo, eso no va a cambiar el hecho de que la estela está ahí y se volverá parte de nuestra ciudad y creo yo que la invitación consiste en no ceder a la tentación de quedarnos en esa primera lectura sino intentar ver más allá.
Nos dejará un mal sabor de boca a nuestra generación pero coincido que su impacto deberá ser más profundo y duradero.
Es obvio que hay que exigir cuentas sobre lo que estuvo mal desde el costo hasta la falta de logística para su entrega. Pero creo que como sociedad estamos empezando a caer en un horrible círculo viscioso de criticar todo para mal, encontrarle las cosas malas a todo y como que nada nos parece.
Como sociedad nos hace falta si reflexionar pero criticar constructivamente y nuevamente ser capaces de hasta en lo mall encontrar el lado positivo. Esa estela de luz que hasta las situaciones más oscuras tienen.
Publicar un comentario